Aviso importante

Queridas familias,

el grupo de familias promotoras del proyecto queremos haceros  llegar la siguiente información:

  1. Tras meses de búsqueda de profesionales con el perfil que necesitamos para una escuela activa como la nuestra, hemos logrado constituir el equipo docente que ya lleva semanas trabajando a fondo en el proyecto educativo de L´andolina. Están organizando un encuentro para presentarse a las familias y concretar el día a día en el colegio, además de resolver dudas respecto a la organización, la metodología, la evaluación, etc
  2. El edificio que albergará nuestra escuela está situado muy cerca del Jardín Botánico. Es de reciente construcción, dentro de una finca preciosa y de fácil acceso. Las aulas son amplias y luminosas. Es un sitio ideal para llevar a cabo el proyecto, estamos segur@s de que os va a encantar.
  3. En estas semanas estamos elaborando conjuntamente con la Fundación para el Fomento de la Economía Social los estatutos de la cooperativa, por lo que estimamos que antes de finales de año se pueda hacer la constitución formal de la misma.
  4. La cuota inicial de aportación a la cooperativa se sitúa alrededor de los 3000 €. Las mensualidades rondarán los 260 €. Las cuotas podrán ser más económicas si el número de familias es alto.
  5. El proyecto se paralizaría si no llegásemos a tener suficientes familias cooperativistas. Las familias pueden asociarse bien como socio colaborador, o bien como socio cooperativista (dependiendo del año en que necesiten escolarizar a su hij@). No obstante, EN LAS PRÓXIMAS SEMANAS necesitamos asegurar 40 niñ@s para escolarizar en el próximo curso 2011-2012. Si no llegásemos a este número el proyecto no  sería viable, por lo que nos veríamos obligad@s a dar marcha atrás de forma definitiva.
  6. Por todo ello, vemos imprescindible concertar una entrevista individual con cada familia potencial cooperativista para poder resolver todas aquellas dudas que os surjan. No dudéis en solicitar la entrevista y así conocer todos los pormenores del proyecto y aclarar las preguntas que necesitéis respecto al proceso de adhesión a la cooperativa, así como sobre metodología, docentes, organización de la escuela, participación de las familias, etc.

CONTACTO A TRAVÉS DE: proyectoandolina@gmail.com ó en el 633 173 171.

 

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Resumen sobre la charla de cooperativas (FFES)

Charla de FFES sobre cooperativasEl pasado día 19 de noviembre, Eugenia Villabella y Marta Arango de la Fundación para el Fomento de la Economía Social (FFES) impartieron una charla sobre las cooperativas y cómo se aplicarían estas a nuestro proyecto.

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Sin leer ni escribir hasta los seis

Mano infantil escribiendo con un lápiz rosa

El 29 de octubre de 2010, se publicó en El País un artículo firmado por J.A. Aunión, que reproducimos a continuación:

La presión sobre los niños más pequeños está en cuestión – Los docentes piden flexibilidad en una edad en la que importa más lo físico, ético y social

“Creo que he perdido la primavera”, grita Sara, de cinco años. Está en clase, en el colegio público Teresa de Calcuta de San Sebastián de los Reyes (Madrid). Mientras revuelve en una caja, tiene frente a sí tres fotografías de un mismo paisaje: una tomada en verano, otra en otoño y otra en invierno. Efectivamente, falta la primavera, así que Sara no estaba haciendo ninguna metáfora, pero su inocente comentario enmarca perfectamente el núcleo de este artículo. A saber: se han adelantado demasiado los objetivos y los contenidos escolares para niños muy pequeños, con lo que el segundo ciclo de la educación infantil se convierte en una especie de miniprimaria para unos niños que deberían estar aprendiendo, tal vez, cosas parecidas a las que les enseñan, pero desde luego de otra manera.

Básicamente esto es lo que dice una de las conclusiones de un reciente estudio dirigido por el profesor de la Universidad de Cambridge Robin Alexander, el mayor repaso hecho a la enseñanza primaria británica en 40 años. Los expertos aseguran que cuatro y cinco años es muy temprano para empezar a recibir una educación formal, estructurada en materias, y reclaman una enseñanza que les ayude a construir sus destrezas sociales, su lenguaje y su confianza a través de juegos, o simplemente hablando con los niños. Todo ello, en lugar de primar el aprendizaje de la lectoescritura y los números, como se ven obligados a hacer muchos docentes, presionados por la necesidad de elevar el nivel educativo, dice el informe.

Es cierto que el sistema español y el británico son distintos: ellos empiezan la escolarización obligatoria a los cinco años, en lugar de a los seis, con una especie de preprimaria, y en España el segundo ciclo de la educación infantil (tres, cuatro y cinco años) aún tiene mucho de juego en su metodología. Pero a los expertos no les cuesta nada trasladar las ideas del estudio británico al caso español, ya que aseguran que también existe esa presión por engordar los contenidos en una educación infantil muy parecida a la primaria, con una cierta división asimismo por áreas o materias y algún que otro cambio de profesor a lo largo del día.

Están de acuerdo con esta idea la profesora de Sara, Pilar Vara, y su compañera Marisa Cervigón. Son las docentes del último curso de infantil del colegio Teresa de Calcuta y entre las dos suman 40 años de experiencia docente en esta etapa.

¿Quién no está de acuerdo? Para empezar, parece que quienes hacen las normativas, que introducen cada más contenidos (más lectoescritura, más inglés, más tecnología). Y para continuar, la sociedad en general, y los padres en particular. “Hay mucha fijación con el aprendizaje de la lectoescritura”, dice Cervigón. “Quieren que les enseñemos a leer antes de tiempo. Van a querer que empiecen a andar a los seis meses”, ironiza Vara, y añade después: “¿Cómo van a aprender a hablar si no hablan, se pasan el día rellenando fichas?”.

Los expertos se quejan sistemáticamente de esa presión social para mejorar el nivel educativo adelantando contenidos, como ya señalaba el estudio de Cambridge. Pero ese afán puede llegar a convertirse en algo contraproducente. “Puede socavar la confianza de los niños y se corre el riesgo de dañar a largo plazo su aprendizaje”, dice el informe. Y pone el ejemplo de Finlandia, que siempre está en los primeros puestos del Informe Pisa de la OCDE, que mide las destrezas lectoras matemáticas y científicas de los chicos de 15 años. En el país nórdico, se centran en la educación social, física y ética hasta los cinco años, y a los seis dedican un año a la transición al colegio reglado de toda la vida.

Pero eso requiere un fuerte respaldo social. Y en España, por el contrario, “hay una presión terrible y enorme para adelantar la escuela en el sentido de las materias, de leer y escribir, pero adelantar el aprendizaje formal, lejos de reforzar su voluntad de aprendizaje, lo que hace es que se aburran sobremanera”, dice la presidenta de la asociación de maestros Rosa Sensat, Irene Balaguer. La portavoz de directores de escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid, Carmen Ferrera, con más de tres décadas de experiencia, es todavía más tajante: “Mi opinión es que la lectoescritura no debe empezar antes de los seis años. Todos los aprendizajes que se fuercen van a estorbar en el futuro”.

Incluso la idea, respaldada por muchas investigaciones, de que la escolarización temprana puede evitar el fracaso escolar se puede ir al garete si se les mete a los niños mucha presión, asegura el catedrático de la Universidad de Sevilla Jesús Palacios. Para niños de entornos más favorecidos socioeconómica y culturalmente no es crucial una escolarización temprana, pero sí para otros de ambientes más desfavorecidos, asegura el profesor: “Y es precisamente a estos niños a los que más les puede perjudicar una escolarización excesiva”.

Palacios se queja de que las clases de infantil están, en general, muy basadas en las fichas, ésas de las que hablaba Pilar Vara. Las fichas son el equivalente infantil del libro de texto, explica. Por ejemplo, los niños identifican las partes de un árbol, las rellenan con distintos colores, reproducen las letras… “Hay una paradoja en infantil: los chavales están sentados en grupos, más o menos en círculos, pero raramente trabajan en grupo, sino que, colocados así, hacen un trabajo estrictamente individual”, añade Palacios.

Por supuesto, la cuestión tiene unas raíces que vienen de lejos. “Tenemos un problema que el sistema británico no tiene: que la educación infantil fue creada como una extensión hacia abajo de la primaria, aquí no existía el kindergarten, como en Alemania, ni la maternal, como en Francia, sino que simplemente, en un momento dado se empezaba la primaria. Así, el sistema ha ido creciendo de arriba abajo”, dice el catedrático.

Palacios, como Balaguer, Ferrera, Vara y Cervigón, todos explican que la diversidad de los alumnos, tanto en su desarrollo como en sus intereses, es tan distinta que parece una tontería intentar enseñar a todos a escribir o los números. “Hay niños que sienten mucha curiosidad y escriben su nombre. O los que descubren que en la calle o en los cuentos hay letras. Estos arrancan de una manera espontánea. Pero hay niños que tienen otros intereses”, dice Balaguer

“Hay que ir a cosas mucho más lúdicas, con una metodología que les ayude a un desarrollo global”, continúa Ferrera. Pero eso, ¿cómo se hace? La docente pone un ejemplo: arrancar la clase con una asamblea: “Los niños en círculos empiezan a hablar con el profesor sobre las cosas que les preocupan, que les interesan, sobre lo que han hecho… Si resulta que es un día nublado, la maestra tiene que tener la habilidad para proponerles juegos, dramatizaciones, o simplemente hablar sobre el tiempo y las nubes”.

“Es verdad que la educación infantil tiene que ser más flexible, menos regulada que la primaria y la secundaria, no debe existir sobre todo la presión, que es fruto de una presión social. Pero también es verdad que hay escuelas y profesores que ya lo hacen así”, asegura el pedagogo y director de Cuadernos de Pedagogía, Jaume Carbonell. Probablemente el colegio Teresa de Calcuta es un ejemplo. Al menos, Pilar Vara y Marisa Cervigón insisten en ello. “Nosotras tratamos de ser muy flexibles, por ejemplo, evitamos todo lo que podemos los textos”, dice la segunda.

La tarde para ellas ha sido más o menos tranquila. Bueno, todo lo tranquila que puede ser alrededor de un montón de chavales de cinco años. A las tres entraron todos en fila -“Vamos, todos, el tren”, colocó Pilar-, hasta llegar a la clase, decorada con un montón de murales, de dibujos, un gran tótem de papel, más alto que todos los niños, junto a la ventana. El paisaje continúa con una pizarra de toda la vida junto a un reproductor de música y un ordenador.

En el otro extremo del ventanal, hay una mesa con un bonsái y unos trozos de patata que, puestos en agua, empiezan a germinar. Allí se sentarán algunos niños, lupas en mano, a investigar. Otros, en un grupo de mesas (como explicaba Palacios, hay tres bloques de varias mesas unidas) harán formas con la plastilina; otros pocos decorarán con series una espiral dibujada en un papel que luego recortarán dejando el resultado como una serpentina; “Yo hago sol-corazón, sol-corazón”, dice una alumna con entusiasmo. “Yo una muy difícil: cuadrado, triángulo, círculo”, añade otro, orgulloso. Los últimos se dedican a coger una tarjeta con una palabra escrita y a descubrir, dando palmas, cuántos sonidos-sílabas tiene cada una. Durante aproximadamente una hora harán por turnos todas las actividades.

Aunque alguno parece aburrirse un poco, otros se ríen con entusiasmo, y hay una discusión, en general parecen pasarlo bien, si bien da la impresión de que a alguno de ellos se le estuvieran acabando las pilas. “Pasan aquí muchas horas. Los hay que llegan a las 7.30 a desayunar y se van a las 18.00”, dice Pilar. Y, aunque intentan efectivamente hacer las cosas de otra manera, se quejan de esa falta de flexibilidad, por ejemplo, que se tenga que romper la clase por narices para ir a inglés.

Hay muchos niveles de flexibilidad, y la normativa y la organización de los centros lo permiten hasta cierto punto, y aunque existen esos profesionales que intentan hacer las cosas de otra manera, se trata de un porcentaje que no es “representativo de la mayoría y, en cualquier caso, la sociedad no lo aplaude”, asegura José Antonio Fernández Bravo, experto en didáctica de las matemáticas y autor de varios trabajos sobre los contenidos en la educación infantil. Fernández insiste en la presión social que imprimen los padres: “Estamos obsesionados con subir el nivel y nos creemos que eso consiste en adelantar contenidos, pero no lo es. Está demostrado, incluso neurológicamente, que a esa edad lo más importante es fomentar el querer aprender”.

En educación hay muchas pescadillas que se muerden la cola y ésta podría ser una de ellas. Entre informes Pisa que causan estupor y enfado general porque la educación española no da los resultados que a todos les gustarían, los profesores de primaria se quejan de que los niños llegan de la infantil sin saber lo suficiente; los de secundaria se quejan de lo mismo con respecto a la primaria y los de universidad, ídem de ídem. Pero, entre quejas entrecruzadas y manoseadas, ¿y si resulta que el problema de raíz es que nos estamos saltando pasos? ¿Y si resulta que a Sara se le ha perdido la primavera de verdad?

Fuente original: El País

Resumen de la charla de profesores del Amara Berri

Andolina-Charla Amara Berri

El pasado jueves nos visitaron Antxon y Ana para contarnos la experiencia del Sistema Amara Berri (www.amaraberri.org).

Ambos son profesores y actualmente se encuentran en la Comisión de Asesoramiento del Sistema lo que nos ha permitido, al Proyecto Andolina, organizar esta interesante charla y conocer más de cerca una forma completamente diferente de aprender en la escuela.

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Visita a Amara Berri

El pasado viernes 5 de noviembre un grupo de profesionales y familias vinculadas al proyecto de L´Andolina viajamos a Donosti para visitar un colegio de la red Amara Berri.

El sistema Amara Berri se inició hace más de 30 años y durante este tiempo se ha ido desarrollando e implantando en una red de colegios  públicos de Euskadi (hoy en día, una veintena de escuelas). Actualmente, es un referente educativo por su innovación pedagógica, por lo que la visita ha sido muy enriquecedora para nuestro proyecto.

A primera hora de la mañana, nos recibieron cálidamente y nos enseñaron, explicaron, contestaron nuestras preguntas, reflexionamos y aprendimos, viviendo durante varias horas, una escuela diferente.

En este cole los alumnos están agrupados por ciclos, es decir, conviven en el mismo aula niños de diferentes edades, lo que da una posibilidad enorme de aprendizaje. Los más mayores enseñan a los pequeños. Los que necesitan más repaso para aprender algo siempre tienen la posibilidad de hacerlo y los que van claramente avanzados también pueden engancharse con los mayores y cubrir sus necesidades de aprendizaje.

En este cole las materias se aprenden viviéndolas. No existe un libro de texto por asignatura. Sin embargo, tienen una gran biblioteca en la zona central del colegio, ordenadores en cada aula y profesores atentos a resolver aquello que demanda el alumnado.

Cada alumno está en el aula trabajando con un material diferente al de al lado. Muchos de los materiales son autocorrectivos lo que permite a los alumnos una autonomía sorprendente desde las primeras etapas. Dentro del aula cada niño elige cómo aprender… por lo que el nivel de concentración así como el disfrute a la hora de realizar operaciones matemáticas o aprender las normas ortográficas es admirable. La escuela tiene un espacio dedicado a “estudio de televisión”, “radio” y “periódico”. Cada día varios grupos de alumnos se encargan de grabar los informativos, presentar un espacio de cocina, seleccionar las noticias para el diario, editar, crear su personal página web del cole, grabar los programas que se emiten en la radio a todo el barrio… A través de estos recursos desarrollan el trabajo en equipo, la expresión oral, la resolución de problemas (el diario tiene que publicarse todos los días!!!!), la autoestima…Es una suerte inmensa para todos los niños y las familias que forman el colegio poder participar en esta forma diferente de crecer y aprender.

La crisis de creatividad

Este es un resumen del artículo publicado en la revista americana NEWSWEEK en julio de 2010:

La creatividad es la producción de algo original y útil. Una encuesta reciente de IBM entre 1500 presidentes de corporaciones, identificaron la creatividad como la “competencia de liderazgo” nº1 del futuro. Los grandes problemas del planeta requieren soluciones que emerjan de personas creativas, que constantemente contribuyan con ideas originales y que sean receptivas a las ideas de los otros.

La relación entre los logros creativos en la vida adulta y la creatividad en la infancia es tres veces mayor que la relación entre dichos logros y el coeficiente intelectual (C.I.) del niño. Según un estudio reciente de la Universidad de William and Mary (Virginia, EEUU) en cuanto a la inteligencia se produce el llamado “efecto Flynn”: en cada generación, la puntuación del C.I. sube unos 10 puntos. Sin embargo, en cuanto a la creatividad, la tendencia es inversa: la puntuación en los tests que miden la creatividad en los niños está bajando de forma significativa desde los 90.

Probablemente, una de las causas de la pérdida de creatividad sea el número de horas que los niños pasan delante de la televisión y jugando a videojuegos en vez de hacer actividades creativas. Otra es la falta de desarrollo de la creatividad en nuestras escuelas. De hecho, se deja a la suerte quién se convierte en una persona creativa: no se está haciendo un esfuerzo por nutrir la creatividad de los niños.

Abrumados por los estándares del currículum, los profesores americanos advierten de que no hay tiempo en el día para una clase de creatividad. Pero el argumento de que no podemos fomentar la creatividad porque los niños ya tienen mucho que aprender debería desterrarse pues los objetivos del currículum pueden lograrse pero enseñados de un modo diferente, poniendo por delante la capacidad de crear de los niños.

Antes, deberíamos conocer lo que nos arroja el estudio de las neurociencias. Cuando intentas resolver un problema, empiezas concentrándote en hechos obvios y soluciones familiares, para ver si la respuesta está allí. Este proceso se da en la parte izquierda del cerebro. Si la idea no llega, los hemisferios derecho e izquierdo se activan juntos. Redes neuronales de la parte derecha escrutan recuerdos que podrían ser relevantes, una información lejana a la que normalmente no se hace caso se pone a disposición del hemisferio izquierdo, que busca patrones no vistos antes, significados alternativos y abstracciones de alto nivel.

Ya encontrada la solución, el cerebro izquierdo debe, rápidamente fijarla. El sistema de atención debe pasar de una atención desenfocada a una atención extremadamente enfocada. En un flash, el cerebro llega a una nueva idea que penetra en la consciencia. Este es el momento “Ahá” de comprensión, a menudo seguido por una chispa de placer al reconocer el cerebro la novedad de lo que ha pensado.

Ahora el cerebro debe evaluar la idea que acaba de generar. La creatividad requiere cambio constante, pulsos que unan a la vez el pensamiento divergente (generación de numerosas ideas) y el convergente (combinar esas ideas para dar el mejor resultado). Las personas creativas son muy buenas en la “activación dual” de su cerebro.

¿Esto se puede aprender? El neurocientífico R. Jung, de la Universidad de Nuevo Méjico ha llegado a la conclusión de que aquellos que practican actividades creativas de manera diligente aprenden a almacenar en sus mentes redes creativas más rápidamente y mejor.

En una nueva escuela de secundaria en Akron, Ohio, conscientes de los requerimientos curriculares pero también de la importancia de entrenar la creatividad, los profesores elaboraron un proyecto para los chicos de 5º: averiguar cómo reducir el ruido en la biblioteca. Las ventanas daban a un espacio público e, incluso estando cerradas, se oía mucho ruido. Los estudiantes tuvieron cuatro semanas para diseñar sus propuestas.

Trabajando en pequeños grupos, los chicos se involucraron en las fases que el teórico de la creatividad Donald Treffinger ha descrito secuencialmente. Primero, el “encuentro de hechos”. ¿Cómo viaja el sonido a través de los materiales? ¿Qué materiales reducen más el ruido? . Segundo, el “encuentro de problemas”. Anticipación de todos los problemas para que sea más probable que los diseños funcionen. Tercero, “encuentro de ideas”. Generación de tantas ideas como sea posible. Cortinas, plantas, grandes cometas que cuelguen del techo…todas estas cosas ahogarían el ruido. O, en vez de reducir el ruido, quizás se podría enmascarar con el sonido de una suave cascada. Una propuesta de doble cristal evolucionó y se convirtió en la idea de rellenar el espacio entre los cristales con agua. Cuarto, “encuentro de solución”. ¿Qué ideas fueron las más efectivas, baratas y estéticamente agradables?. La fibra de vidrio fue la que mejor absorbió el sonido, pero no sería segura. Un acuario con peces…¿sería esto más fácil que rellenar el espacio entre los dos cristales con agua?.

Entonces los equipos desarrollaron un plan de acción. Crearon modelos a escala y eligieron materiales de muestra. Se dieron cuenta de que necesitarían persuadir a un conserje de que cuidara las plantas y los peces durante las vacaciones. Además, los equipos decidieron combinar sus proyectos. Finalmente, presentaron los diseños a los profesores y familias.

Por el camino, los niños demostraron la definición misma de creatividad: alternando entre pensamiento convergente y divergente llegaron a ideas útiles y originales. Y además, habían logrado sin darse cuenta, los objetivos curriculares de 5º… entender las ondas de sonido, cálculos de coste por unidad,  incluso el arte de la escritura persuasiva. “Nunca oyes a nuestros niños decir: Nunca usaré esto, así que no necesito aprenderlo”, dice la directora de la escuela. “En vez de eso, los niños preguntan, ¿Tenemos que irnos a casa ya?”.

En la infancia temprana, diferentes tipos de juego libre se asocian con alta creatividad. Niños que pasan mucho tiempo haciendo juegos de roles (hacer de personajes de una historia) tienen medidas más altas de creatividad: poner palabras al punto de vista de otros ayuda a desarrollar su habilidad para analizar situaciones desde perspectivas distintas. Cuando juegan solos, pueden llegar a mostrar fuertes emociones negativas: se enfadan, muestran hostilidad, angustia… El juego es un puerto seguro en el que trabajar con pensamientos prohibidos y emociones.

En la infancia mediana, los niños a veces crean paracosmos , mundos fantasiosos completamente alternativos. Los niños van y vienen a estos paracosmos continuamente, a veces durante meses. Este tipo de juego es un signo muy claro de futura creatividad. Un estudio sobre los ganadores del “premio al genio” MacArthur de la Universidad de Michigan encontró un alto grado de creación de paracosmos en  sus infancias.

A partir de los 11 años, la investigación y el estudio se convierten en una parte integral del “encuentro de soluciones”. Pero esta transición no es fácil. Mientras la escuela llena las cabezas de los niños con más y más información compleja, los niños se sobrecargan y la creatividad sufre. Cuando niños creativos tienen un profesor tolerante respecto a respuestas no convencionales o desvíos por la curiosidad, tienden a ser destacados. Cuando no tienen un profesor así, tienden a hacerlo peor de lo que podrían o a dejar el instituto. Lo dejan porque están desanimados y aburridos, no porque estén deprimidos o ansiosos. Que la gente creativa es así no es más que un mito. Al contrario, la mayor parte de la gente creativa es activa y muestra afectos positivos. Son comprometidos, motivados y abiertos al mundo.

Algunos estudiosos argumentan que la falta de creatividad es un verdadero factor de riesgo. Un reto clásico de creatividad es pedir a una persona que piense en los problemas que se le pueden plantear a la hora de alcanzar un objetivo. Cuando la persona es poco creativa hace rápidamente una lista de cualquier cosa imaginable que puede ir mal, pero demuestran una completa falta de flexibilidad para encontrar soluciones. Es esta incapacidad de concebir acercamientos alternativos lo que lleva a la desesperación. Y por el contrario, aquellos que son mejores en el encuentro de solución de problemas son más capaces de manejar el estrés y superar de forma exitosa los baches de la vida. Y por tanto, tienen mas confianza en si mismos.

La creatividad siempre se ha ensalzado en la sociedad americana, pero nunca ha sido entendida. La estrategia nacional actual por la creatividad consiste en poco más que en rezar porque una musa griega pase por nuestras casas. Los problemas a que nos enfrentamos ahora piden que hagamos mucho más que esperar por la inspiración. Afortunadamente, la ciencia puede ayudar: conocemos los pasos que hay que dar para llevar a esa musa a nuestras casas.

Artículo completo (inglés): The Creativity Crisis

Las claves educativas del “ser creativo”

Hoy os traemos un extracto del artículo aparecido en la versión digital de El Mundo de Andalucía sobre el I Congreso de Mentes Brillantes celebrado en Málaga:

El sistema educativo tiene que cambiar. Esa es la conclusión del I Congreso de Mentes Brillantes celebrado en Málaga los días 21, 22 y 23 de Octubre. La comunidad científica clama por una nueva forma de enseñar que se adapte a las nuevas generaciones, tan influenciadas por la tecnología e inmersas en una sociedad globalizada, y que por encima de todo, no frene la creatividad.

Entre las claves aportadas por los expertos para lograr ‘seres creativos’ están conseguir una enseñanza que destierre el castigo y que se base en el apoyo al alumno, en dar más importancia al inconsciente y a la gestión de las emociones y en conseguir que las nuevas tecnologías no anulen la capacidad creadora.

“El aprendizaje basado en la coacción, en la obligación ya no tiene sentido”, señala tajante el neurocientífico Mario Alonso Puig, quien es más partidario de generar “ganas y necesidad de aprender”. Sostiene que “la clave en la educación será entender que si un niño no aprende no será porque no sea inteligente”, sino porque no se le habla de la forma correcta. También señala que los “sentimientos punitivos” asociados a los errores y el exceso de tensión son negativos en la enseñanza. “Una persona no es un cubo vacío, educar significa sacar de dentro”, resalta.

Eduard Punset, utilizó sus 21 minutos para dar su opinión sobre los modelos de enseñanza, “los jóvenes de hoy son muy distintos a como yo era de joven, pero sin embargo, el sistema educativo sigue igual“. “La educación debe centrarse en dar a las personas lo que necesitan”, apunta. “Sólo se consigue innovar solventando problemas cuando aceptamos que la intuición y el inconsciente es una fuente de conocimiento tan válida como la razón”. Por eso, la gestión de las emociones es algo que debería incorporarse al sistema educativo, junto con el trabajo en equipo.

El filósofo José Antonio Marina, se muestra aún más crítico con los actuales métodos de enseñanza: “genio se nace y a imbécil se llega y, en medio, está el sistema educativo”. Para Marina, crear es “una actividad que resuelve problemas de forma eficiente”. Del sistema educativo critica que los medios disponibles sólo permiten “la homogeneización”, cuando en realidad se aspira a una enseñanza individualizada, en la que además, las asignaturas deberían ser “transversales, no verticales”.

Artículo original: Las claves educativas del ‘ser creativo’