Soy acompañante, no soy profesor (LNE)

Belén Beltrán y Luis Delgado. Colegio Andolina

Belén Beltrán y Luis Delgado. Juan Plaza, LNE

El pasado jueves 21 de abril, apareció en La Nueva España una entrevista con Belén y Luis, de nuestro equipo docente.

Os dejamos un extracto de la misma, y el enlace a la noticia completa.

El colegio tiene sede, en un edificio próximo al Jardín Botánico; suficientes alumnos de Infantil y Primaria como para no renunciar a la aventura; y un equipo docente como hecho de encargo. Belén Beltrán y Luis Delgado ponen rostro a ese equipo de maestros y educadores que el próximo curso liderarán una iniciativa a la que ellos aportan experiencias educativas diversas, pero con el nexo común de sus grandes inquietudes en torno a la pedagogía activa. «Es muy ilusionante», sostienen.

Pero ni Belén Beltrán ni Luis Delgado serán profesores de Andolina. Ellos, y el resto de adultos que pasen por las aulas, serán «acompañantes». «Nos gusta mucho más esa definición porque identifica mejor lo que hacemos. Nosotros no dirigimos a los niños con conocimientos y clases organizadas. Nosotros les facilitamos la búsqueda, que es algo innato de los niños», exponen.

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Si una expresión se repite casi constantemente entre las familias y entre los educadores es la de la «pedagogía activa». Que no es más que «darle al niño todo el protagonismo de su propio aprendizaje. Él será quien vaya elaborando su proceso, cómo lo quiere aprender y cuándo, y nosotros estamos ahí para hacer el apoyo emocional y facilitar esa búsqueda con materiales que puedan ser estimulantes para ellos. Nuestra confianza es plena en el niño, pero creemos que hay que respetar mucho su proceso madurativo y el ritmo de cada uno», cuentan.

Noticia completa: Soy acompañante, no soy profesor (LNE)

Encuentro con la UECOE

Unión de Cooperativas de Enseñanza

El pasado lunes 4 de abril tuvimos la oportunidad de participar en un encuentro en Avilés, con motivo de la visita de Carlos Sierra a Asturias.

Carlos Sierra es el presidente de la UECOE (Unión Española de Cooperativas de Enseñanza), y la actividad principal de esta asociación es la de representar a sus asociados ante todos los foros posibles, mantener buenas relaciones con las organizaciones empresariales y sindicales del sector, siempre con la voluntad de dinamizar el movimiento cooperativo educativo.

Además, la UECOE, manifiesta tener una especial preocupación por desarrollar una renovación pedagógica de acuerdo a los principios sociales y económicos del mundo cooperativo.

Aunque su orientación es básicamente hacia las cooperativas de trabajo asociado en la que los socios son los profesores que imparten sus enseñanzas en los centros, se nos ha invitado a formar parte de este encuentro dada nuestra configuración como cooperativa de enseñanza, aunque en nuestro caso seamos los usuarios los que la formamos.

Los colegios representados en este encuentro, además del Colegio Andolina, fueron: Colegio San Lorenzo (Gijón), Colegio San Luis (Pravia) y Colegio Principado (Avilés). Todos ellos cooperativas de trabajo asociado.

Gracias a todos ellos por compartir con nosotros sus experiencias. Seguiremos en contacto.

La importancia del período de adaptación a la escuela

Entendiendo el apegoENTENDIENDO LOS VÍNCULOS

El equipo docente de Andolina elaboró un modelo de adaptación a la escuela para la incorporación de nuestros niños el próximo curso escolar. Consideramos el período de adaptación de gran importancia pues favorece el sentimiento de seguridad en el niño y así, que el proceso de aprendizaje sea vivido con satisfacción.

Vamos a profundizar en la comprensión de la importancia de este período. Para ello, partiremos del concepto de vínculo afectivo.

El bebé (desde que nace) y el niño (en los primeros años) necesitan apegarse a otra persona que signifique una base segura para él. Es cuestión de supervivencia, el comportamiento de apego tiene una función de protección. No sólo se da en el ser humano; diferentes especies animales manifiestan, siendo crías, una conducta de apego hacia sus progenitores ya que el separarse de ellos significa quedar desprotegidas frente a los potenciales depredadores del ambiente no conocido.

De forma natural, la vinculación primera que el niño establece es con su madre. Pronto se inicia el vínculo con el padre y posteriormente, aparecen otras figuras con las que vincular: hermana, abuelo, abuela, tío, cuidadora, profes…

En un ambiente familiar el niño se siente seguro y es capaz de explorar. Es de vital importancia que el niño tenga la posibilidad de acercarse a su figura de apego durante la exploración del entorno. Al principio, irá y vendrá con mayor frecuencia para asegurarse que su madre/padre/abuela* está ahí, disponible, atento a su necesidad de sentirse seguro… poco a poco se irá alejando durante más tiempo de su progenitor, irá confiando y conociendo a otras figuras con las que establecer el vínculo (profesora)… tendrá autoconfianza y dejará de necesitar la presencia permanente de sus padres o abuelos. La adaptación habrá llegado a su final.

Para ello en nuestra escuela se creará  un espacio específico para los padres donde los niños podrán acudir siempre que lo necesiten.

Debemos respetar el proceso madurativo de cada niño teniendo en cuenta sus ritmos y necesidades individuales y reconocer que no hay dos niños iguales, por lo tanto el periodo de adaptación no puede ser el mismo para todos.

Antes de que empiece el curso (en fin de semana) haremos unas jornadas de puertas abiertas para que padres e hijos puedan conocer la escuela, el equipo docente y los nuevos compañeros y así, facilitar la adaptación.

En resumen: niños seguros de sí mismos se forman a partir de las experiencias que tienen desde que nacen, vivencias de seguridad en el entorno y la familia son cruciales para un alto grado de autoestima y una capacidad efectiva de establecer relaciones con los demás para el resto de su vida.

*nos referimos a estas figuras familiares pues son con las que más habitualmente el niño ha establecido el vínculo afectivo en la familia, pero podría ser cualquier otro familiar o persona allegada con la que el niño haya vinculado.