EXCURSIÓN JURÁSICA

Como ya todos conocéis, para nuestros hijos existen los animales, así en genérico y, por otro lado, LOS DINOSAURIOS. No se sabe si es esa condición de animal desaparecido o el tamaño de los bichos en cuestión, pero la verdad es que consiguen atrapar su curiosidad de una manera asombrosa. Yo no me imagino jugando con un apatosaurus ajax entre los barriguitas o en la granja de Pin y Pon, pero son otros tiempos…

Por eso, cuando el mes pasado, en el aula de los busgosus, los niños empezaron a soltar ideas sobre los nuevos proyectos que querían desarrollar, a nadie cogió por sorpresa que una de las elegidas fuera esa: LOS DINOSAURIOS.

Había mucho que hacer, buscar información en libros, a través de internet…

Pero como a la comisión de actividades extraescolares no se le pasa una, les propuso organizar una excursión al MUJA, un museo que acoge una de las muestras más alucinantes del mundo sobre estos reptiles. Ya que lo tenemos tan cerca, sería una lástima desaprovechar una oportunidad como esta ¿no?

Así que el pasado 17 de octubre los busgosus pusieron rumbo al Museo del Jurásico de Asturias.

¡Qué ilusión ver por primera vez la réplica a tamaño real de un saurópodo o contemplar las huellas que dejaron los estegosaurios en las playas asturianas, a un paso del cole!

 

Aquí los podéis ver desenterrando los huesos de algún velociraptor. Emocionante, ¿eh?

Sobra decir lo bien que se lo pasaron y de qué manera esta salida ayudó al proyecto que tienen entre manos. A mí, por lo menos, que me lo sigan contando porque confieso que en este tema estoy pez o ¿debería decir estoy plegosaurio?

En fin, muchas gracias a la comisión, a Belén, Alicia y Ainhoa por ese día.

¿Qué queremos para nuestros hijos?

Andolina es un proyecto innovador, con una fuerte implicación familiar en todo el proceso educativo. Un proceso cuyo objetivo es…

Una manera sugerente de empezar: un título para madres/padres comprometid@s y una primera frase que apela a cualidades destacadas del proyecto (innovación, compromiso). Llegada la segunda frase, el texto, con el que me quiero estrenar en el blog, se mete en un jardín florido. Y, a pesar de que intento moverme con precaución, no quiero pisar ninguna flor diciendo cuáles son los objetivos del proceso educativo que se está desarrollando en Andolina. Porque cada un@ tendrá su flor favorita.

Pero, como recién llegado a un proyecto tan joven e ilusionante (¿se nota?), sí me animo a aprovechar los medios virtuales que nos brinda la era de la información para sugerir debates sobre crianza, educación y temas relacionados, abriendo así otro espacio para la reflexión; una suerte de laboratorio de ideas ( ¿AndolinaLab? ;-).

Volvamos a los objetivos. De alguna manera, supongo que en un proyecto poco convencional como Andolina debe haber bastante afinidad entre los implicados. Pero “afinidad”, que ya es mucho en un tema sensible como este, no significa necesariamente “coincidencia”. Por otra parte, la coincidencia, además de prácticamente imposible, ni siquiera es ventajosa para un proyecto que, tanto mejor, se puede enriquecer con la variedad de matices que podemos aportar entre todos.

Para ilustrar el interés de los matices voy a citar a uno de los más críticos expertos en educación, el ex-profesor de Inteligencia Artificial Roger Shank (“Los colegios no deberían existir” [ http://www.kindsein.com/es/21/1/485/ ] y “Sólo hay dos cosas que están mal en el sistema educativo: 1. lo que enseñamos y 2. cómo lo enseñamos”):

“El objetivo no son las notas de los exámenes, sino la felicidad. La felicidad proviene de una vida emocionante, que incorpora habilidades laborales, capacidad de razonamiento, capacidades personales, y no incluye fórmulas matemáticas ni obras literarias que consideran sagradas las distintas culturas. Tenemos que enseñar lo que importa hoy en día. Dejemos de convertir a los niños en intelectuales y hagamos que sean ciudadanos de provecho.”

Para quien no conozca a Shank, no debe asustarse con el título de esta entrevista que acabo de citar: defiende el “aprender haciendo”, es decir, un aprendizaje eminentemente práctico basado en casos de la vida real, apoyado en las nuevas tecnologías y reniega del obsoleto método tradicional y de la mayor parte de sus contenidos por inútiles. Pero su opinión, discutible por más experto que sea, como todas, no ha de convertirse en dogma, máxime cuando ha fundado una empresa con ánimo de lucro que vende, con toda legitimidad, por supuesto, “su” método educativo (Socratic Arts Corporation).

Pero, a lo que iba: “el objetivo no son las notas de los exámenes, sino la felicidad”. ¿Y no es la felicidad “El Objetivo”?; aunque es cierto que conviene hacer lo posible, desde el principio de la vida, para no olvidarlo, porque el cerebro está inicialmente orientado a ello, aunque enseguida se ve asaltado por mensajes que lo desorientan (podemos hablar de esto más adelante). Y según Shank la felicidad proviene “de una vida emocionante…”, etc. y es en un entorno de gran influencia como la escuela donde hay que poner especial atención en hacia dónde orientamos a los niños. Veamos diferentes planteamientos pedagógicos:

– Instrucción temprana de distintas habilidades y destrezas relacionadas con la competencia profesional. Cuánto antes empiecen a leer, escribir, matemáticas, mejor.

– Entornos en los que se “prepara” a los niños para las rutinas del mundo laboral al que han de enfrentarse: horarios, jerarquías, normas, etc.

– Entornos de aprendizaje libre en el que se respeta el ritmo de maduración del niño, para no forzar la innata motivación por aprender.

– Entornos enriquecidos, con estímulos que potencien una actitud de exploración y conocimiento autoguiado.

– Entornos democráticos o autocráticos.

– …

Podría poner más opciones, pero ya sabéis de qué estamos hablando; sin embargo, ¿os soprendería saber que la mayoría, a la hora de elegir entre estas opciones para sus hijos, no coincide con la mayoría de los que leéis este blog?.

Y para acabar, no quiero dejar los matices del párrafo del “provocador” Shank: “…hagamos que [los niños] sean ciudadanos de provecho”. Qué significa eso… (especialmente, proveniendo de una cultura como la norteamericana). Cuando yo oía (y oigo) esa expresión, tengo la sensación de que ese “provecho” está relacionado con el rendimiento económico (aprovechar el tiempo para ganar dinero). Prefiero la versión ingenua, concederle el beneficio de la duda a Roger, y pensar que quiere decir “aprovechar el tiempo haciendo cosas que te satisfagan; que te hagan feliz”. ¿No es ese “El Objetivo”?.

Queda inaugurado este debate…
;-D

Espacio para Padres y Madres

El Colegio Andolina echará a andar una nueva actividad, el Espacio de Padres y Madres. De la mano de Rosario Esplá, se proporcionará un espacio físico e intelectual donde detenerse, reflexionar, y contemplar las realidades familiares y las peculiaridades propias y de nuestros hijos.

A lo largo de 6 sesiones, de noviembre a abril, se trabajará con métodos variados y flexibles, temas como los estadios del desarrollo, apego, autoconocimiento, creencias erróneas, prejuicios, miedos.

Para mas información, visite nuestra web

Nueva Actividad: Circo en Familia

Os presentamos la nueva actividad que desarrollaremos en el Colegio Andolina: Circo en Familia.

A lo largo de 5 tardes de sábado de octubre, noviembre y diciembre aprenderemos diversos equlibrios, malabares, juegos con bolas…

El taller está destinado a niños y niñas a partir de 7 años acompañados por un adulto. Para más información e inscripciones, visita nuestra página web: http://www.colegioandolina.org/circo-en-familia

Colegio Andolina en la Feria Ecosentido

Este año se ha celebrado en Gijón la I Feria Ecológica y de Consumo Sostenible «Ecosentido» y los organizadores han tenido a bién el hacer un hueco para que La Andolina pudiera mostrar a los paseantes un poquito más de nuestro día a día.

Se publicita esta feria como algo más que un evento al uso, como una filosofía de vida, es por esto que nuestro cole encaja perfectamente en este espacio de encuentro.

La gente que se ha acercado este fin de semana hasta nuestro stand lo ha hecho con una sonrisa en la cara, sabedora la mayoría de las andanzas de La Andolina, nos han felicitado por el esfuerzo de haber llevado adelante un sueño, pero sobre todo por lo verdaderamente importante, el haber sido capaz de lograr un espacio donde el respeto por las niñas y niños es lo primordial.

Muchos visitantes se han asombrado de la cantidad de espacio verde del que pueden disfrutar nuestros hijos en el jardín del colegio, imprescindible para su desarrollo como contaba  Heike Freire en el taller ‘La naturaleza en el desarrollo infantil’ que se estaba impartiendo paralelamente en Las II Jornadas Andolina.

Nos han visitado ademas niños(as) interesados y padres sorprendidos por el material montessori que los profesores pusieron a su disposición en el taller que se impartió el domingo.  Tambien curiosos se llevaron folletos sobre las divertidas extraescolares e interesante  taller que se impartirá en el colegio ‘Construimos matemáticas 2012’.

Aprovechando el entorno idóneo hemos tenido la posibilidad de tomar contacto con muchos de los expositores presentes, conociendo de cerca proyectos ecológicos muy interesantes para compartir con nuestros peques.

Agradecemos a los organizadores la oportunidad que nos han dado de formar parte de este evento y esperamos que el próximo año haya una II Feria Ecosentido y La Andolina vuelva a anidar en ella.

Reiniciando la Conexión

Si un  ordenador se bloquea, cualquier informático te dirá que  es necesario reiniciar la conexión.  Las II Jornadas Andolina nos han ofrecido la posibilidad de elegir  la tecla “reiniciar sesión “ en lugar de seguir sin pensar y optar por la que  advierte: “Si continúa con la sesión algunos elementos pueden no funcionar”.

Dice Isabel Fuster, que ha impartido en estas jornadas un taller grupal titulado Educar desde el lugar que nos corresponde, que “los niños están expuestos a su propia vivencia emocional y están implicados en la historia emocional de su familia…” y que para ayudarles  en su aprendizaje “…solo podremos hacerlo si no estamos ausentes de esta conexión emocional, sin miedo a descubrir, comprender y resolver los conflictos emocionales en nosotros mismos en primer lugar”.

Lo cierto es que los adultos hemos perdido en algún momento la conexión, algo no funciona en nuestro sistema emocional cuando pasamos de reírnos 300 veces al día, a la edad de 6 años,  a convertirnos en seres adultos que solo muestran la mueca de la alegría unas  15 o 30 veces.

Pero la conexión también ha de ser con nuestro entorno natural, así Heike Freire, que ha conducido un taller titulado La naturaleza en el desarrollo infantil, nos ha hecho reparar en la biofobia generalizada que nos lleva a apartarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos  del contacto con lo natural, con nuestro entorno, perdiendo nuestra capacidad de autorregulación y saber innato.

Debemos pararnos a reflexionar sobre cómo queremos estar o, más bien, a qué queremos estar conectados. Dijo Albert Einstein, en una frase profética, “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad”