Transformar las emociones

El sábado día 23 tendremos el tercer taller del curso de Comunicación Integrada impartido por Tatiana Sibila (despertandolaeducacion.com). En esta ocasión con el título “Transformar las emociones“. Compartimos con todos vosotros este texto de Tatiana a modo de aperitivo:

Escuchar el mensaje enriquecedor de las emociones para transformarlas en una fuerza de cambio en nuestras decisiones y relaciones.

caritas

Las emociones, siendo la expresión de algo muy íntimo y vulnerable, necesitan, antes de todo, un espacio seguro para poder existir y ser reconocidas tal cual son. Generalmente me refiero a este espacio como “empatía”. La empatía literalmente genera un espacio interior donde la emoción puede manifestarse y expresar su esencia sin “pero”. La empatía no dice: “Ya sé que estás enfadada, pero…”

Además, las emociones son portadoras de mensajes muy importantes desde nuestro propio organismo, nos alertan a prestar atención a nuestras necesidades, a todos aquellos valores y procesos que son absolutamente necesarios para la Vida, como por ejemplo: la aceptación, la pertenencia, la libertad, la autodeterminación, el aprendizaje, etc.

Las emociones “negativas” nos indican que algunas de nuestras necesidades no están siendo satisfechas, en cambio las emociones “positivas” nos indican que si lo están.

Para ayudar a transformar las emociones desagradables, el camino que me parece más eficaz es, primero de todo, “escuchar” la emoción, tal cual se manifiesta en el cuerpo y a través de su lenguaje simbólico. La práctica del Focusing nos ofrece herramientas muy valiosas en esta dirección. En segundo lugar intentaremos conectar con las necesidades a las cuales la emoción está vinculada y a partir de allí empezaremos a despertar nuestra creatividad para satisfacerlas. Una vez que somos conscientes de nuestras necesidades y nos implicamos en un proceso de búsqueda de estrategias para satisfacerlas, la emoción ya se puede relajar: ¡su mensaje ha sido escuchado!

Entonces, la educación emocional no es nada más que el compromiso a un camino de aprendizaje para ser más y más capaces de aceptar nuestras emociones sin juzgarlas, cambiarlas, esconderlas, negarlas… y también de saber dirigir nuestra atención hacia las necesidades, para saberlas reconocer y atender.

Este proceso se sostiene principalmente en la capacidad de ser conscientes, de saber poner un espacio entre nosotros/as y nuestras emociones, nuestros pensamientos o acciones. Necesitamos desarrollar lo que defino como la figura del “testigo interno” para poder ver que las emociones y los pensamientos son una parte de nosotros/as, pero no la totalidad: no somos nuestras emociones o pensamientos!

Por esta razón la educación emocional es un proceso que nos implica de una manera muy personal e íntima, nos invita a autoconstruirnos como seres humanos conscientes y abiertos/as, creativos/as y empáticos/as.

Podemos compartir herramientas que nos ayudan a entender, conectar y transformar las emociones, desde el respeto y la autodeterminación. Esto también presupone, por nuestra parte, ser conscientes de las distintas fases de desarrollo de las personas y las capacidades y competencias que cada fase implica, o no, para enfocar nuestro acompañamiento en coherencia con ellas.

Más información e inscripciones al taller en http://www.colegioandolina.org/comunicacion-integrada/transformar-las-emociones.